Tontos Versículo 2
Que ilusión me hace, esto de empezar el versículo numero dos de los tontos.
Me enfrento al papel virginal y se me ocurren tantos tontos que casi no he empezado a escribir el dos y ya quisiera acabar el seis.
Pero bueno nos vamos a conformar con este que nos acontece.
Hoy los tontos que ocuparán nuestras páginas son los tontos impacientes, que los hay ,y a espuertas.
Mismamente el otro día estaba haciendo cola en un centro comercial, para pagar el último álbum de Fito y Fitipaldis, tan contento con la portada que me llena de positivismo, deseando llegar al coche para ponerlo a todo lo que aguantan mis tímpanos.
Y con esta ilusión que me tenia apartado del entorno vuelvo a el, como el del anuncio de navidad, y me encuentro aquella algarabía... Un tipo con cara de tonto a las tres estaba con el grito en el cielo, por que decía que llevaba esperando mas de diez minutos en la cola, que eso que era, que el no estaba dispuesto por que su tiempo era el mas importante y que no estaba dispuesto a perderlo en esa cola absurda...
Entre el griterío llego el encargado a clavar el estoque en el lomo de la cajera , por tardona, y por incompetente.... a mi ya me salía humo de las orejas, por que la chica había pedido disculpas ya que era su primer día de trabajo, y todo se le hacia muy cuesta arriba, y el muy hijoputa lo único que tuvo en la boca es "Incompetente" "Que la echen"... no solo se me antojo mandar a este tipo a tomar por el culo, si no que además sentí la suma de otras dos personas que apoyaban mi ofrecimiento.
Lo peor, no es que jodiera a la cajera, que ya hubiera sido suficiente, lo peor, es que cuando acabó todo este calvario para la chica que portaba chapíta en el pecho ,el muy rastrero se fue a tomar cervezas al bar de enfrente.
Tu madre será una santa macho , pero eres un hijoputa de los que hacen historia... y artículos claro.
Algo parecido ocurrió hace no mucho en Medinaceli, donde paré a repostar, a disfrutar del lugar y a comer en una casa de primera.
Cuando llegué me avisaron de que tendría que esperar al menos cuarenta minutos, así que, me dediqué a navegar con mi iPhone por la historia del pueblo para empaparme un rato.
Me pasan a comer y mientras llega un tonto a las tres con un caballito en el pecho, y con la prole detrás.
En suma hacían unas doce personas... aceptamos "persona", como "barco", para imaginar un animal de compañía... Acababa de llegar y a los cinco minutos de reloj, le dice al camarero que que pasa, que el viene con doce personas y que se va a dejar una pasta en su casa, que le haga un hueco a la voz de ¡Ya!.
El camarero, con mucha educación le dice al "caballito", que es que hay al menos dos parejas y una terna esperando para comer... al "caballito" le da igual e insiste en que se va a dejar el sueldo por lo menos...
Cuando ya los gritos se hicieron tan insidiosos como verle la cara, el camarero le dijo que siempre podía irse a comer a otro sitio, que supongo que lo que quería era mandar al caballito y a su familia a tomar por el mismo culo que el de la cola del centro comercial..
Mascullaba el gilipollas que iba a poner una reclamación... pero se quedó esperando exactamente hora y media... yo alargué el café solo para ver como acababa aquella guerra..
Luego está el típico tonto de las pelotas que es mas de asfalto que de tierra, y se presenta si es de día lo mas pegado a tu coche con la música haciendo mella en el interior del suyo propio, y seguro que se está imaginando en la parrilla de salida...
En cuanto el semáforo cambia a verde, te pega una pitada importante, de esas que te dejan atronado, y hasta que reaccionas pasan dos milésimas de segundo... un tiempo mas que eterno para que vuelva a pitarte, asome el pescuezo por la ventanilla como Ace Ventura y se acuerde de tus familiares, amigos, y animales de compañía.
Ya se pone a tu lado baja la ventanilla y te dice... ¿que pasa coño eres sordo?.. y tu le respondes.... ¿Perdón para ir a Galicia voy bien?... Siempre pregunto lo mismo solo para oler el caucho en el asfalto después de ese acelerón que deja en el mismo ,al menos tres euros de cada zapato... y marca la distancia entre una persona cualquiera y un gilipollas del diez.
Luego están los tontos del culo en su amplio espectro que son capaces de saltarse un cruce de cuatro vías, aunque el Stop esté de su lado, solo por el hecho de que llevan esperando ya dos minutos. Este caso lo viví viajando de Barcelona a Madrid, cuando pasaba un chaval con una moto de ciento veinticinco centímetros cúbicos, el tonto en cuestión acelero su flamante coche, y los de la moto saltaron por los aires, el tipo salió del coche, y a gritos defendía la postura que os contaba al principio, que ya llevaba dos minutos ahí, y que tenia que haber frenado el gilipollas de la moto... tuvo que callarse un rato por que los quince que allí éramos estábamos tornando de pacientes a .. o te callas o alguno lo hace por ti.
Se me ocurren tantos, que tendríamos que hacer tontos versículo dos, bis...
Hay tontos impacientes que se murieron esperando, y tontos del culo que cuando necesitaron un hombro tuvieron el muro de las lamentaciones, y a la hora de contar con alguien no se encontraron los dedos.
Tontos que nos incomodan y que por un segundo son capaces de quitarte dos dientes, por ejemplo, hijos de puta estos sin mas futuro que el de la miseria, y que han de ver como su vida se va pasando igual de rápido o de lento que los que quitan importancia a los sucesos que no suceden.
Algún día, alguien vendrá para llevarse a tanto malnacido a una isla desierta... la de Lost por ejemplo.
Mientras tanto es mejor contar hasta diez...
Mientras escuchaba… (Antes de que cuente diez de Fito y Fitipaldis)
En otra vida me voy a dedicar a juzgar, pues hasta ahora solo expongo lo que veo.
Vuelve mañana, es probable, que tenga que dar. Señales de Vida
A mas ver.
J.S

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