Loros Sin Hombro
El título de hoy me evoca islas desiertas, y barcos a punto de ser atacados, o atracados que en suma es igual. Y es mas si estuviéramos en el mar de las Antillas, pues incluso se vería nuestra cabeza recorriendo las sendas marítimas que recorrieran los filibusteros, y todo por poner loro en el título.
Yo decía, loros sin hombro, pero lo que si tienen los loros son hombres.
La historia que os cuento es un mal extendido, y me toca lo mas sagrado, por no decir las pelotas que es muy soez, y mucho mas los cojones... pero yo no soy así...
Pues resulta que en todo esto lo que podréis achacarme una vez mas es que soy un cotillo de tres al cuarto, y yo no lo niego, pero quien no lo es en este mundo que va tan rápido (No tanto como el 3G de los móviles..).
Estaba yo libro en mano (Limpieza de sangre "Perez-Reverte"), dispuesto a entrar en una cafetería a la cual voy por las tardes a buscar inspiración, antes había acciones que me inspiraban canciones con situaciones originales, ahora me voy a casa con setenta y tres artículos sobre el abandono, la ignominia, la abyección o la bajeza, y también sobre el disparate que es vivir, escuchando y observando a matasietes que dejan de serlo como las pilas dejan de funcionar.. de un momento a otro. Asaz, vuelvo a mi coche y allí no se si meterme en una caravana para poder escribirlo todo o poner a Bruce Springsteen para que despeje mis dudas.
Tras optar por la opción tres, organizo mejor lo que he visto para poder contarlo peor ,pero con mas asiento.
Esa cafetería es frecuentada por gentes de todo tipo, pero en concreto hay cuatro loros que me sacan de quicio, no son esos pajaritos de colores exóticos de los que hablábamos al inicio, si no esas mujeres que se ponen a pelar al que pillan por delante, lo mas molesto es que siempre pelan a los mismos, a sus maridos.
Yo no digo que no tengan tela... seguro, son hombres y eso pesa mucho hacerme caso, pero es que llega una y dice... pues mi marido es un gilipollas que no veas, pues no me dice que nos vamos este fin de semana a casa de su madre a comer jajaja, y llega la otra, pues si que es gilipollas si, pero el mio es un pazguato, un mequetrefe autentico, solo vale para currar y para ponerse el chandal el Domingo y beber cerveza en el bar, la tercera dice, si, pues hija ,el mio es el colmo de la estupidez, en casa no hace nada no mueve ni un pelo, y el Domingo mientras el tuyo se bebe la cerveza, el mio , con el mismo chandal, se va a limpiar el coche, pero si no lo usa... jajajaja, y la cuarta dice, vosotras no sabeís lo que es un marido gilipollas, pues no que me salta el mio el otro día, que le gustaría hacer el amor al menos dos veces por semana, no se que se habrá pensado que soy yo pero vamos, va de culo...
Y yo con la boca abierta y escapándose la baba sufro como un cervatillo que acaba de ser tiroteado, lo que no saben los loros, es que pueden ir todos los días a lorear, sin pudor, gracias a esos cuatro gilipollas que se tiran un mínimo de 12 horas currando que parece ser la tasa de horas mínima que últimamente aceptamos como válida. Por que estas loros, no son como esas mujeres trabajadoras, que o bien se calzan el traje y a la oficina, o bien se calzan el otro traje y a casa, que este es un tema del cual charlaremos otro día, las amas de casa, trabajo no remunerado inexplicablemente.
Al acercarte a la mesa de las loros, podrías pasar la sartén por sus cabezas por que ahorrarias el aceite del día o de la semana, y es que lo de amas de casa es un titulo que atropella a cualquier razón y desmerece un trabajo digno como otro cualquiera o mas si me permites, lo que les hace falta es un buen zurcido en la boca, y una esponja con jabón, aunque algo de razón si que llevan por que los maridos son cuatro gilipollas que no saben de la misa la media.... y es que hasta las serpientes se aparean.
¡¡Que infames coño!!
Mientras escuchaba.. (She's Her Own Woman. de Brad Paisley)
En otra vida me voy a dedicar a juzgar, pues hasta ahora solo expongo lo que veo.
Vuelve mañana, es probable, que tenga que dar. Señales de Vida
A mas ver.
J.S

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